ordenar la habitación montessori

Muchos padres me preguntan cómo hacer que sus hijos ordenen sus habitaciones de forma independiente, para evitar que se desquicien y acaben ordenando la habitación de los niños por ellos. Antes de esperar que esto venga directamente del niño, es importante que el niño tenga todas las condiciones necesarias para esa autonomía -que no sucede por casualidad-, sino al contrario, que se está preparando. Estos son algunos consejos para poner en práctica en casa y que ayudarán al niño a ser cada vez más independiente y, por tanto, a ordenar su habitación de forma espontánea.

El orden exterior favorece el orden interior

Los niños pasan por lo que se denominan “períodos sensibles”, y uno de ellos es el período sensible de la orden, que comienza después del nacimiento del niño, hasta que tiene alrededor de 6 años. Los niños necesitan orden externo, es decir que todas las cosas que usamos tengan un lugar bien definido y se almacenen en los mismos lugares de la casa, en la habitación del niño que en la escuela, por ejemplo… Porque el orden externo favorece y estructura el orden interno del niño. El orden es un factor tranquilizador para el niño, que le permite tener puntos de referencia en el espacio.. Además, el orden lleva a los niños por el camino de la autonomía, que es uno de los valores esenciales en la pedagogía Montessori. Por eso es importante el orden y por lo tanto ordenar la habitación del niño.

Organizar la habitación según la edad del niño.

Para facilitar el movimiento independiente del niño, es importante que todo en la habitación sea accesible y, por lo tanto, que esté dispuesto a su altura. Puedes optar por estantes bajos y cestas de objetos que el niño pueda agarrar y llevar solo. Si el niño todavía es un poco pequeño, no dudes en dejarle un pequeño paso. Se puede instalar una mesita y una silla adaptadas a su tamaño y resistencia. Finalmente, es esencial que la habitación del niño sea segura para él.

Priorizar la calidad sobre la cantidad

El niño pasa por varias fases y tiene necesidades específicas, por lo que no es necesario poner una gran cantidad de objetos en su habitación. Lo ideal es que seleccionar actividades que será probable animar al niño para que pueda aprender varios conceptos gracias a estos, luego a tomar turnos de vez en cuando, siguiendo la evolución del niño. Esto no solo es práctico, sino que este sistema permite que el niño no se “contamine visualmente”, debido a la gran cantidad de objetos a su alrededor, que pueden dificultar su concentración cuando realiza una actividad.

Almacenamiento bien pensado

Aunque todo sea accesible para el niño, es importante que pueda ver lo que tiene a su alrededor y lo que puede usar y usar. Por ejemplo, puedes optar por pequeñas cestas con asas, pequeñas bandejas de madera que pueda sujetar con ambas manos o cajas transparentes para guardar actividades. Todo en el ambiente preparado debe estimular al niño y ser accesible para que sea cada vez más independiente.

Lo ideal es que ordenar actividades por dominio :

Sensorial: cojines sensoriales…
Artístico: pintura, papel, lápices…

La ropa

Si en la habitación de su hijo hay estantes bajos, puede poner la ropa del niño en orden de vestirse, para que pueda aprender a vestirse de forma independiente. Así, encontraremos las camisetas en la parte superior y los pantalones en la parte inferior. Puedes optar por cestas pequeñas o utilizar cajones para guardar ropa interior y calcetines, por ejemplo. Finalmente, puede colocar un pequeño cesto de ropa sucia para que el niño pueda meter en él su ropa sucia, y no dejarla tirada en su habitación.

Mostrar el buen ejemplo

Incluso si todo en la habitación está pensado para que el niño se independice a su propio ritmo, no podrá comenzar a ordenar por sí mismo de repente. Depende de nosotros, los adultos, dar un buen ejemplo a los niños. En la vida cotidiana y en todas las habitaciones de tu casa, muéstrale al niño que cuando usas algo, siempre lo guardas una vez que lo has usado. Puedes ir a su habitación y mostrarle que cuando quiera dibujar, por ejemplo, puede tomar el tablero de dibujo, usarlo y ponerlo en el estante. Esto le muestra al niño que actividad tiene un principio y un final y que una vez guardada la actividad, puede pasar a otra. Esta rutina también consigue que el niño no saque todo de su habitación y, distraído por el desorden, no haga varias cosas a la vez.

ordenar regularmente

No dude en clasificar regularmente con su hijo, por ejemplo, para regalar objetos que ya no usa.
Hay 3 categorías de objetos para clasificar:

  • objetos rotos
  • Elementos a los que les faltan piezas
  • Objetos que tu hijo ya no usa (porque ha crecido o ya no le estimula)
  • Objetos que el niño aún no puede usar correctamente porque es demasiado pequeño para esto

Como habrás leído, no es difícil crear un ambiente preparado, un entorno en el que todo esté adaptado y accesible para el niño. Sólo, a pesar de esto, es fundamental dar un buen ejemplo al niño, mostrándole las cosas correctas que debe hacer en el día a día para que su habitación permanezca ordenada y sea siempre un ambiente agradable para él y para el resto de la familia..

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