adapta tu cocina a tu hijo a través de Montessori

La cocina siempre ha sido una de las estancias más prohibidas para los niños. Los adultos muchas veces tienen miedo de que el niño se lastime con ciertos elementos de la habitación y temen que el niño se haga algún daño, como derramar toda la harina en el piso, por ejemplo.

¿Y si la cocina se convirtiera en un lugar amable y apto para niños?

Organiza tu cocina

Estos son algunos consejos para remodelar tu cocina.

Libertad rima con seguridad

En primer lugar, guarde los productos del hogar y otros productos peligrosos en los armarios, fuera del alcance de los niños. De esta manera, puede quitar los topes de las puertas si los tiene. No dejes que las colas de las sartenes sobresalgan de la placa, para que ni el niño ni tú las dejéis caer.

El paso

Proporcione a su hijo un escalón para que pueda acceder al fregadero para usar el agua de forma independiente o acceder a la nevera, por ejemplo.

Piensa en arreglar tu nevera

En el fondo de tu nevera puedes poner mantequilla, mermelada, leche… Todo lo que el niño pueda comer y beber en el desayuno o durante la merienda.

Adaptar los platos a la edad del niño

Puedes adaptar los platos que le darás a beber y comer a tu hijo. Así, cuanto más crezca, más tendrá acceso a los cubiertos de los mayores, por ejemplo. ¡Es importante mostrarle al niño que no lo vemos como un bebé! Basta con adaptar los platos a su edad. Lo mismo ocurre con su silla: prefiere poner un asiento elevado sobre una silla de adulto, o tener una mesa y una silla especialmente adaptadas a su edad y por tanto a su altura.

Involucrar al niño en las tareas diarias.

Puedes ofrecerle a tu hijo que te ayude a vaciar el lavavajillas, por ejemplo. Por supuesto, irá a su ritmo, es decir, mucho más despacio que tú, un adulto, pero es una señal de confianza ofrecerle este tipo de pequeñas tareas diarias para poder ayudarte. Limpiar la mesa, guardar los platos son actividades que llevarán al niño por el camino de la autonomía y la confianza en sí mismo.

Almacenamiento bien pensado

Lo ideal sería guardar todo lo que los niños puedan usar en cajones, que es más práctico que en las alacenas porque lo que hay al fondo de las alacenas puede ser de difícil acceso para el niño.
Como hemos visto anteriormente, el niño puede ayudarte a guardar los platos, por lo que es preferible que los objetos que utilicen los adultos: cuchillos, copas de vino, etc. se guarden en los armarios superiores para dejar en los cajones y armarios de los inferiores a los objetos que el niño usa a diario.

Desdramatizar el caso y empoderar al niño

Puede ocurrir que el niño rompa un plato, por ejemplo. Por eso es importante que los objetos que utilice el niño no sean de plástico, porque así entenderá que los objetos son frágiles y que hay que cuidarlos. No le grites si esto sucede, pero dile que los objetos son frágiles, que tendrá más cuidado la próxima vez y que podrá limpiar (ver el siguiente punto).

Cuelgue una escoba y un recogedor aptos para niños

Puedes utilizar un rincón de la cocina para guardar una escoba, un cepillo, un delantal, una esponja, un cubo… Para que el niño pueda recoger si ha roto o derramado algo. Es importante que le muestres los movimientos correctos y le dejes limpiar lo que acaba de hacer, sin discutir con él.

Reciclar

Muéstrele al niño dónde está el contenedor de vidrio, papel y compost. Reciclar es importante para el planeta y el niño debe ser consciente de ello desde una edad temprana.

Si organiza su cocina de esta manera e introduce estas pequeñas reglas de vida, la cocina ya no será un lugar de miedo, prohibido para los niños, sino un lugar de convivencia para toda la familia.

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